Abrir las PUERTAS interiores

Jivamukti Yoga Focus de Abril 2017

"nimittam aprayojakaṁ prakṛtīnāṁ varaṇa-bhedas tu tataḥ kṣetrikavat"

Las causas no ponen en movimiento a Prakrti, la naturaleza. Sólo quitan los obstáculos y las cubiertas, como un granjero que rompe las barreras para dejar el agua fluir en el campo. Los obstáculos eliminados por las causas, la Naturaleza impenetra por sí misma.

-Yoga Sutras de Patanjali IV.3 (Comentario de Shri Brahmananda Sarasvati)  

Mucha gente piensa que una práctica del yoga es sobre adquirir algo, una cierta habilidad o capacidad en hacer un asana. Lo que realmente estás haciendo es eliminar el obstáculo que te impide llegar ahí. Estás quitando todo el exceso. Es el pensamiento restrictivo, el estrechamiento de las posibilidades que impide el flujo de energía o prana. Queremos que estas puertas estén abiertas. Yoguis son muy prácticos, por lo que para hacer eso, debemos investigar cómo se cerraron.

Muy a menudo, una práctica asana está asociada con el cuerpo físico. Ese cuerpo se llama Anamaya kosha o el cuerpo alimenticio. TKosha significa vaina o cubierta. Pero, ¿qué mueve el cuerpo físico? Tú podrás pensar, pues yo. Pero lo que realmente mueve tu cuerpo es tu vitalidad. Pranamaya kosha es el cuerpo vital donde el prana fluye a través de los canales de energía llamados nadis. Ahora, no se puede disecar un cuerpo humano y encontrar los nadis. No son visibles, pero existen y puedes sentirlos. Tú puedes notar cuándo tienes abundancia de  energía o cuando te falta energía. Los koshas son vainas que cubren quiénes somos en realidad.

Eso es lo que quieras llamarlo - espíritu, una creación de lo Divino, una apariencia mágica, libre, feliz, ilimitado. Esa es tu verdadera naturaleza.

Tienes 5 koshas o cuerpos. Pueden  ser invisibles, pero todos ellos interactúan entre sí. En una práctica de asana, tú podrías sentirte mas emocional, podrías tener cosas intelectuales pasando, podrías tener cosas felices pasando, y sin duda tener cosas físicas sucediendo. Pero, al final, lo que estamos tratando de afectar es nuestra vitalidad, el flujo de energía. Queremos eliminar barreras que impiden que la energía se mueva de manera beneficiosa.

Ksetrika es la palabra sánscrita para agricultor. En la India, el arroz se cultiva en arrozales. La forma en que funciona es que el agricultor construye un pequeño montículo de tierra alrededor del arrozal para protegerlo de una fuente cercana de agua corriente. Un agricultor experto sabe exactamente cuándo quitar el montículo para que el arroz se inunda en el momento adecuado. El agricultor debe saber cuánto tiempo debe de dejar el campo inundado antes de reemplazar el montículo y detener el flujo. Sólo porque alguien tiene buen suelo, buenas semillas y agua disponible, eso no significa que van a tener una buena cosecha de arroz. Se necesita una inteligencia especial para entender lo que el arroz necesita para crecer. Se necesita una sabiduría especial para saber el momento adecuado de la temporada, y así sucesivamente. Todos estos elementos trabajan juntos para apoyar el crecimiento. Eso es lo que Patanjali describe en el sutra del yoga.

Lo que se adquiere en una práctica de yoga es esa excelente sabiduría, ese intelecto especial que le permite abrir la puerta y dejar que el prana fluya a lugares que se han cerrado. Lo ganas sintiendo las restricciones en cómo puedes articular el cuerpo físico con tu energía. Es posible que desees hacer un asana, pero de alguna manera no puedes obtener la energía que fluye en la parte posterior de tu pierna. La rodilla está temblorosa y el pie esta torpe. Pero, a través de la práctica y la diligencia, poco a poco aprendes a permitir que la energía fluya libremente en la pierna. Sabes cómo abrir y cerrar las puertas, como el buen agricultor.

Más que la postura física, tu tarea es ser libre mientras estás allí. Estudia el lenguaje corporal y se puede ver la arrogancia, la defensividad o el miedo en las expresiones sutiles del cuerpo. ¿Estás preocupado principalmente por ti y por tu asana? ¿Olvidaste por qué lo estás haciendo? El bajo autoestima se muestra en la incapacidad del cuerpo físico para moverse con libertad, apertura y alegría. Es un resultado de pensamientos hacia tu e otros. Es el resultado de acciones egoístas tomadas en el pasado. Esto es lo que cierra puertas y rechaza el flujo de prana que promovería el crecimiento. Si las acciones desagradables cierran las puertas en nuestras vidas, entonces lo que estamos buscando son acciones bondadosas y virtuosas.

Nunca estás perdiendo nada regalando tu amabilidad a otros. De hecho, te estás llenando de más vitalidad. Has experimentado esto en momentos en que tienes poca energía, y realmente no te queda nada, pero alguien cercano a ti necesita tu comprensión. Ellos necesitan tu compasión y apoyo, y tu realmente los amas. Tú los amas tanto que tu propia fatiga va en un segundo plano. Tú estás allí por ellos porque tú te identificas con ellos, por amor a ellos. Queremos esa completa libertad, para que donde quiera que vayas, estés plenamente vivo y tengas la capacidad de sorprender a todos con tu franqueza.

David Life (co fundador del metodo Jivamukti Yoga)

*** Parir con Gracia *** dar voz a historias de nacimiento

Queridas graciosas,
 
Os escribimos porque estamos gestando un proyecto nuevo en el que queremos que participéis dando voz a vuestra historia y experiencia entrando en el mundo de la maternidad.
 
“Parir con gracia” es el nombre provisional del libro que queremos crear y en el que deseamos recoger los testimonios todas las graciosas que habéis compartido  momentos de vuestro embarazo en las esterillas de las clases prenatal y con las profesoras de Yoga con Gracia.
 
El objetivo de este proyecto es daros voz y compartir experiencias relacionadas con el embarazo, el yoga prenatal, el parto y el postparto (cómo fue, qué descubristeis, sentisteis, aprendisteis…). Cada vivencia tendrá su espacio en este libro y todos los relatos serán bienvenidos. Un parto espectacular en casa o en el hospital, que puede dar fuerza a una embarazada que espera su primer hijo, un parto difícil, que puede ayudar a otra madre que vivió la misma experiencia a sentirse acompañada o a entender mejor qué pasó, unos trucos para los primeros días con el bebé, lactancia… 
 
Sólo os pedimos que escribáis desde el corazón y que aprovechéis esta oportunidad para expresaros con libertad. Así que… os invitamos a que busquéis un espacio de calma para recordar esos momentos, escribirlos y enviarlos a la dirección: juliette@yogacongracia.com
 Todos las historias serán las bienvenidas, ¡la variedad nos encanta y dará aún mas gracia al proyecto!
 
Dejar vuestras palabras fluir… y si falta tiempo para escribir o no sabes cómo ni por dónde empezar, y si tienes ganas de expresarte y compartir tu historia, contacta con nosotras y te ayudaremos a escribir tu historia.

Por ultimo si una de vosotras conoce o es ilustradora estamos en búsqueda de ilustradoras para este mismo proyecto. Siempre me ha gustado las ilustraciones!
 
Un abrazo para vosotras y también para vuestros bebés preciosos y supergraciosos siempre.
 
Juliette y equipo (Esther & Monica)

ilustraciones Marie "la belle Simone"

ilustraciones Marie "la belle Simone"

de vuelta a la Practica : De que sirve...

 

¿DE QUÉ SIRVE?

Focus del mes - Septiembre de 2016

“shariram surupam tatha va kalatram yashashcharu chitram dhanam merutulyam
manashchenna lagnam guroranghri-padme tatah kim tatah kim tatah kim tatah kim”

Incluso si tienes un cuerpo bonito, una pareja hermosa, gran fama y montañas de dinero, si no eres capaz de inclinarte al pie de loto del maestro ¿cuál es su función? ¿De qué sirve? ¿De qué sirve? ¿De qué sirve?           

Shri Adi Shankaracharya - Extracto de Guru Ashtakam

*Hace miles de años, a fin de que comprendieran el valor de la vida, Buda les propuso a sus estudiantes que imaginaran un océano vasto y profundo en cuya superficie flotaba un salvavidas dorado. Luego les preguntó: «¿No sería extraño que una tortuga que habita en el fondo del océano asomara la cabeza para tomar aire por el agujero del salvavidas dorado justo en el momento propicio?»       Al unísono los estudiantes contestaron: «Efectivamente, sería muy extraño».

La vida es así de extraña y preciosa. Es tan extraña y preciosa que no querríamos desperdiciarla. Esta invitación a no desperdiciar la vida está presente en el verso de «Guru Ashtakam». Cuando recitamos este verso, aceptamos la vida mundana y los deseos que acompañan nuestro origen humano: un cuerpo saludable, una pareja cariñosa, un montón de dinero para pagar el alquiler o la hipoteca y hacer las cosas que nos gustan, una carrera exitosa, el respeto de nuestro círculo social y conocimiento no solo basado en libros, sino también en la experiencia. Esta plegaria nos da permiso para reconocer y aceptar todo eso sin prejuicios ni hostilidades, pero también nos ofrece una advertencia.

Si estamos siempre ocupados adquiriendo y consiguiente cosas que van y vienen y no estamos realmente abiertos al aprendizaje, a la práctica y a la transformación personal, ¿de qué nos sirve todo lo que hemos adquirido? Si no tenemos la intención mental de «elevar la vida de los demás», como diría mi querida maestra Sharon Gannon, si no permitimos que nos invada la humildad, la devoción y ese sentimiento de ser parte de algo más grande que nosotros mismos (un linaje o una comunidad para valorar y celebrar), entonces ¿de qué sirve todo lo que hemos adquirido? ¿De qué sirve (tatah kim)?

Todos llevamos vidas muy ajetreadas. A veces da la sensación de que damos vueltas sin rumbo y sin propósito. La palabra sánscrita samsara describe esa sensación. Significa «la misma agitación» vida tras vida (sam significa «misma» y sara, «agitación»). Es esa sensación de estar estancado en el fondo del océano, en los reinos más bajos de la existencia, sin ser capaz de ver hacia dónde nos dirigimos. Se dice que la humildad y la devoción son los dos remos del barco de sadhana (la práctica espiritual consciente) que lleva al estudiante por el océano de samsara.

La humildad implica aceptar que todo está en constante cambio, que las cosas que conseguimos y adquirimos van y vienen. Por lo tanto, la humildad nos permite aceptar lo transitorio y estar abiertos a la inevitabilidad de los cambios. La humildad pone fin a nuestra resistencia y al incoherente impulso de querer estar protegidos en una burbuja donde solo obtenemos aquello que deseamos, donde la vida se desarrolla únicamente bajo nuestras condiciones. La humildad nos ablanda hasta el punto en que somos capaces de movernos con fluidez y participar plenamente de la vida y sus imprevistos. La humildad nos otorga la apertura y el coraje para movernos en una dirección que tiene sentido.

Al movernos con un norte, con un propósito, inevitablemente empezamos a sentir que pertenecemos a algo más importante que nosotros mismos. La palabra humildad proviene del latín humus, que significa «tierra, terreno, suelo». Cuando apoyamos la frente sobre la tierra, sobre el suelo en frente de un altar o al pie del maestro, o cuando nos inclinamos ante las circunstancias de la vida, estamos ofreciendo humildemente una parte de nosotros mismos y reconociendo nuestro anhelo de «ser»: de ser un instrumento, de ser útil, de ser parte de una comunidad de hombres y mujeres que honran la tierra, celebran la vida y han dedicado su vida a practicar y compartir los métodos que nos permitirán dejar de vagar sin propósito buscando cosas que nunca nos parecerán suficientes, como el cuerpo perfecto, la pareja perfecta, la carrera perfecta, la casa perfecta, la inversión perfecta...

El gurú es cualquier cosa que elimina (ru en sánscrito) esta confusión habitual (la traducción de gu también es «falta de entendimiento» o «ignorancia»). Cuando nos volcamos para reconocer que nuestras experiencias de vida, como el nacimiento de un niño o la pérdida de un empleo, pueden despejar nuestra confusión, nos quedamos admirados ante la conmovedora claridad al descubrir cuán preciosa y extraña es la vida que compartimos con cada ser consciente.

Las prácticas de yoga están concebidas para cultivar la humildad, y nos animan a cultivar la amabilidad, la compasión, la conexión y la receptividad con independencia de lo que esté ocurriendo en nuestra vida. Con la práctica, la devoción hacia todo lo que nos guía en el camino y nos permite adoptar una actitud de apertura surgirá naturalmente del interior, reforzando nuestro entendimiento de que una vida bien vivida es una vida que nos conecta con algo mucho más grande que nosotros mismos y enriquece nuestro mundo. Esa misma noción puede hacer añicos la visión limitada y establecida que tenemos de nosotros mismos, de los demás y del mundo. Esa vida es extraña y preciosa. Esa vida jamás nos parecerá una vida desperdiciada.

—Rima Rani Rabbath